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Mascotas de asistencia, un apoyo físico y espiritual para las personas con discapacidades

Hemos hablado en más de una ocasión sobre la importancia del vínculo afectivo entre las personas y sus compañeros del reino animal. Se ha recalcado insistentemente en más de una ocasión las mejoras físicas y anímicas que puede ocasionar tener una mascota en casa. Sin embargo, hoy quiero hablarles sobre algunos de mis compañeros caninos cuyo trabajo no consiste solamente en dar amor y compañía a sus humanos, sino también en facilitarles la vida y ayudarlos a coexistir con sus discapacidades.

Dedicaremos este artículo a los perros guías y a sus dueños, quienes son el perfecto binomio de una sana relación entre humanos y animales. Si bien es cierto que parte de nuestra naturaleza nos hace fieles y cariñosos con nuestros humanos, el trabajo de un perro guía lleva esfuerzo extra y un duro entrenamiento, tanto para los canes como para los humanos.

¿Qué tipo de entrenamiento requieren los perros guías?

Existen diferentes variantes para el entrenamiento de una mascota guía en dependencia de la discapacidad de su futuro acompañante. Por ejemplo:  

  1. Asistencia para personas con discapacidad física: Preparados para coger cosas del suelo, encender interruptores, abrir y cerrar puertas y cajones, etc.
  2. Asistencia para personas con discapacidad auditiva: Especialmente entrenados para avisar a su dueño de diversos sonidos (timbres, teléfono, llanto de un bebé, voces, alarmas, despertador, etc.) y llevarle hasta el lugar de donde proviene sonido.
  3. Asistencia para personas con discapacidad visual: También conocidos como perros guía.
  4. Asistencia para alertas y emergencias: Entrenados para hacer compañía a personas mayores o asistir a personas que pueden sufrir enfermedades como diabetes o epilepsia, y pedir ayuda en caso de ser necesario.
  5. Asistencia para personas con autismo: Son un tipo de perros de terapia capaces de evitar o reducir las conductas disruptivas y conductas estereotipadas propias del autismo. Estos animales, que establecen un canal afectivo muy fuerte con sus dueños, mejoran la comunicación, la estimulación sensorial y la seguridad de sus propietarios.
  6. Perros para la realización de terapias asistidas con animales (TAA). Este tipo de intervenciones incluyen el vínculo persona-animal con una finalidad terapéutica y/o educativa. Los perros para terapia son utilizados en personas con discapacidad intelectual o psíquica, trastornos psicológicos, además de en residencias de ancianos, centros sociales y centros de drogodependientes.

En todos estos casos la conexión que se establece entre ambos es increíblemente fuerte. Se convierten en mejores amigos y compañeros de vida y en un ejemplo clarísimo de la codependencia sana entre las dos especies. Olé para mis compañeros caninos y sus dueños que son un paradigma de perseverancia y amor incondicional.