C. Maria Barrientos, 23, local - 08028 Barcelona

Kirk, una bomba de energía perruna

Muchas veces cuando pensamos en mascotas revoltosas nos viene a la mente la imagen de cachorros o los míticos labradores que siempre están felices y nunca envejecen. Sin embargo, nuestro trabajo en la fundación nos ha enseñado que los estereotipos están para romperse.

Kirk con la voluntaria Susana

Este es el caso de Kirk, un canino de 10 años que puede batir los records de energía de cualquier cachorro. Kirk vive con su mamá de Asunción, de 72 años; quien, a pesar de que aún se mantiene súper activa y le encanta la energía de su compañero, padece de Alzheimer. Debido a su condición Asunción, a pesar de disfrutar la compañía y el cariño de su amigo, no puede sacarlo a pasear tanto como ella desearía.

Nuestro equipo acudió al rescate de estos dos amigos, ofreciéndole a Kirk 2 paseos diarios en los que conoce nuevos amigos y gasta montón de energía acumulada y brindándole a Asunción la tranquilidad de que aún puede convivir con su amigo y disfrutar de todo el amor que tiene para dar.

Kirk con la voluntaria Carolina

Esta pareja se ha ganado el cariño inmediato de todos los voluntarios. Kirk es una bomba de energía y lametazos que te salta encima en el momento que cruzas la puerta de su casa. Una vez más intentamos proteger el lazo que une con a las personas con sus mascotas y así asegurarnos de que ni el pequeño ni su compañera humana se separen.