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Amor incondicional a Chiqui

Antonio, Isabel y Chiqui

Muchas veces, nuestro equipo canino se encuentra con historias dentro de la fundación que podrían ser el resumen de una película hollywoodense. Los obstáculos enfrentados, las situaciones incómodas de la vida y el final feliz donde todos se reúnen nuevamente, son parte de los argumentos centrales de los casos que atendemos en la fundación.

Nos encanta conocer que existen personas que prefieren estar con sus mascotas antes de abandonarlas, sin importar los sacrificios que deban hacer. Este tipo de personas que protegen ante todo el vínculo emocional entre ellos y sus mascotas son dignas de admirar y respetar. Este es el caso de Isabel, Antonio y su amigo canino Chiqui.

Antonio, Isabel y Chiqui

El caso nos llegó a través de nuestros colaboradores de SERVICIOS SOCIALES del CSS de Camp del Arpa. Isabel y Antonio son un matrimonio mayor que en un momento desafortunado de su vida se vieron desahuciados del piso en el que vivían y reubicados en un piso temporal. Lamentablemente, esta situación los obligó a separarse de Chiqui, su mascota de 9 años, Hasta que Servicios Sociales pudiese gestionar una vivienda permanente para esta encantadora familia.

Inmediatamente nuestro equipo encontró, con uno de los voluntarios de la fundación, un hogar temporal para Chiqui. De esta manera, Isabel y Antonio podían estar más tranquilos y visitar a su amigo cuando quisiesen hasta poder reunirse con él definitivamente.

Chiqui en casa de acogida

Cada día, esta pareja, recibía noticias de su pequeño, pero esto no fue suficiente para ellos. El amor que sentían por él y el fuerte vínculo que existía entre ellos, hicieron que esta separación fuese insoportable para todos. Debido a esto, el matrimonio decidió abandonar su vivienda temporal e ingresar en un hostal con menos comodidades pero donde admitían mascotas y esperar juntos la concesión de un nuevo hogar.

Su reencuentro fue muy emotivo para todos. Esta singular familia nos llenó de ganas de seguir trabajando para proteger el hermoso vínculo entre personas mayores y sus mascotas. Esperamos encontrar más personas así en nuestro recorrido y que todas tengan un final igual de hermoso que Isabel, Antonio y Chiqui.